domingo, 23 de marzo de 2014

DOPAJE EN EL ATLETISMO


En algunas ocasiones las personas desconocen el origen de este suceso y creen que el dopaje data de unas pocas décadas atrás, como si fuera algo más bien moderno. Esto no es cierto, ya que hay casos registrados de este fenómeno que datan del año 1904 (incluso anteriores). En la maratón de las olimpiadas de aquel año, el estadounidense Thomas Hicks se benefició de una inyección de estricnina administrada por su entrenador en un desfallecimiento durante la carrera, esta situación en aquellos años era algo relativamente normal. De todas formas, en algo más de dos décadas, en 1928, la Federación Internacional de Atletismo prohibió por primera vez el uso de substancias dopantes, aunque, las pruebas antidoping empezaron a realizarse de forma seria en 1960, cuando un ciclista danés murió a causa de una sobredosis de ellas. 

Sin embargo, los años 1970 y 1980 están marcados por el dopaje de los atletas de la URSS y la RDA (Alemania Oriental), en respuesta al uso de substancias dopantes en atletas americanos en los sesenta y setenta. Periodo en el que las mujeres atletas de la RDA dominaron el atletismo femenino mundial. Tras la caída del muro de Berlín hubo un juicio en el que se acusaba a los políticos de la RDA de haber experimentado muchos medicamentos prohibidos con más de 10.000 deportistas, pero sólo se pudieron demostrar 142 casos en mujeres. Por lo que, muchas de estas atletas fueron suspendidas (Ilona Slupianek, Silke Gladisch...). Además de los anabolizantes e increíbles cantidades de vitaminas, soviéticos y alemanes utilizaron la testosterona exógena y provocaron una gran cantidad de abortos para sacar provecho de las ventajas del embarazo en el rendimiento deportivo. De la misma forma, muchos atletas denunciaron este abuso (mayormente velocistas), dándose casos más extremos. Por ejemplo, Inés Geipel pidió en el 2005 a la federación alemana que retirase sus récords y sus marcas, gesto muy honesto y deportivo. Aquí tenéis unos efectos del dopaje tanto positivos como negativos y algunas medidas que se planearon tomar antes de los juegos Olímpicos de Londres 2012 .

Del mismo modo es conocido el caso del atleta canadiense Ben Johnson que fue descalificado después de haber ganado la final de los 100 metros lisos, en las Olimpiadas de Seúl en 1988, puesto que dio positivo al test antidoping por contener stanozolol en el organismo.

En los mundiales de atletismo de Moscú del verano del 2013, atletas famosísimos como Tyson Gay y Asafa Powell (y otros tantos) dieron positivo por dopaje y se les negó su derecho a participar en dichos mundiales.



Tantos casos de dopaje crean de vez en cuando algunas preguntas morales como: ¿Es el atleta merecedor de su marca en caso de haberla conseguido después de haber consumido substancias dopantes?¿Por qué a algunos atletas les parece bien o no evitan el doparse?¿Acaso para ellos eso no es hacer trampas? 

Reflexionar vosotros mismos acerca de estas cuestiones.


UNAI URTASUN VILLABONA

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