domingo, 9 de marzo de 2014


LA VIOLENCIA DE GÉNERO


      Se entiende por Violencia de Género todo acto de violencia física o psicológica (incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad) que se ejerza contra una parte de la pareja hacia la otra (hombres o mujeres) que sea o haya sido su cónyuge o esté o haya estado ligado a ella por una relación similar de afectividad aún sin convivencia.
     
      Las cifras de violencia de género han avanzado mucho estos últimos años. Dicha violencia es sufrida por más o menos dos o tres mujeres al día (hay que tener en cuenta que esta es una cifra muy elevada para los tiempos en los que vivimos). Según el  Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de enero a septiembre de 2013 se registraron 94.031 denuncias por violencia de género y 24.603 ordenes de protección de las que 14.612 fueron adoptadas y 9.990 fueron denegadas.
      
     La violencia de género puede darse de dos formas diferentes, por un lado tenemos la física y por otro lado la psicológica. Es cierto que un golpe físicamente causa mayor dolor que un insulto o una mala palabra hacia el pero el constante acoso hacia su persona dia tras dia genera un gran sufrimiento interno el cuál tiene como consecuencia en múchos casos el no valorarse y aceptar dicho acoso.

     Por lo tanto, no es fácil determinar cuál de estos dos tipos de violencia de género tiene peores consecuencias o crea mayores daños. Está claro que la violencia física crea marcas o magulladuras en el cuerpo que son muy dolorosas, pero poco a poco van curándose y por lo general al curarse se termina con ellas, pero la violencia psicológica crea secuelas más graves en la persona maltratada y éstas no son fáciles de curar. Es más, me atrevería a decir que, aunque con el paso del tiempo estas personas consigan superar lo vivido, siempre les quedará alguna secuela. Lo cierto es que estos dos tipos de violencia de género habitualmente suelen ir unidos, es decir habitualmente se sufren ambos.


      Las respuestas habituales de las mujeres que han sufrido violencia de género a consecuencia del trauma son las siguientes: minimización de lo ocurrido o negación del peligro, distorsiones cognitivas (idealización de su agresor), disociación, conductas de “cuidado” de su agresor como estrategia de afrontamiento (conductas de pena), apaciguamiento, justificación, complacerlo y decirle que busque ayuda terapéutica.

      Las principales consecuencias psicológicas de estas mujeres son:
- Depresión
- Tristeza
- Ansiedad o angustia
- Fobias y trastorno de pánico
- Insomnio
- Cambios del estado de ánimo
- Ganas de llorar sin motivo
- Trastorno de estrés postraumático
- Trastornos de la conducta alimentaria y del sueño
- Trastornos psicosomáticos
- Sentimientos de vergüenza y culpabilidad
- Conductas autolíticas y autodestructivas
-Abuso de alcohol y drogas
- Irritabilidad
- Baja autoestima
- Suicidio o ideación suicida



     Respecto a los trastornos psicopatológicos que desarrollan las víctimas como consecuencia de la violencia sufrida tenemos el transtorno de estrés postraumático, la depresión, la ansiedad, la baja autoestima, las distorsiones cognitivas, el déficit en resolución de problemas, la inadaptación a la vida cotidiana, la dependencia de sustancias y el suicidio o ideación suicida.
      Tras leer todo ésto, vemos que las personas maltratadas, que están sufriendo maltrato de género, no están pasando una etapa fácil y por lo tanto si tenemos indicios de que alguien lo está sufriendo tenemos que intentar apoyarle y ayudarle ya que ellas solas no suelen dar el paso de denunciar a su agresor o informar también de que si alguien se encuentra en esta situación debe llamar al 016.

Irune Perez de Urabayen Solanas, 1-I

No hay comentarios:

Publicar un comentario