viernes, 30 de mayo de 2014

MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

Cada cuatro años se repite un evento deportivo que se conoce como la Copa Mundial de la FIFA o Copa Mundial de Fútbol. Es un campeonato en el cual pueden participar todas las naciones del mundo de fútbol masculino. Este acontecimiento ha sido organizado en 19 ocasiones en las que ocho países han podido alzar la copa: Brasil, Italia, Alemania, Argentina, Uruguay, Inglaterra, Francia y España.

Este año este campeonato futbolístico se repite en uno de los lugares que anteriormente ya fue citado (Brasil). El encuentro será el 12 de junio, ese día acudirán naciones de todo el mundo. Las inversiones necesarias para este evento de balompié oscilan alrededor de los 10.000 millones de euros.

Pero, ¿es necesario invertir tanto dinero en el mundial en una nación como es Brasil?


Paulo Ito es un artista brasileño que realizó un mural en las paredes de una escuela de Pompeya en Sao Paulo (Brasil), lugar donde dentro de unos días será inaugurado el mundial 2014. Esta obra representa a un niño sentado en una mesa sin alimentos para comer, en pura pobreza, pues en su plato solo tiene un balón. El autor, con esta obra, quiere exponer ante el resto del mundo los problemas que tiene esta nación y expresar que del fútbol no todas las personas viven.

Brasil es un país rico con una población pobre. Esta nación no sabe repartir toda la riqueza producida en el país de forma más equilibrada. El dinero que se está dejando de ingresar podría haberse destinado a la lucha contra la desigualdad en Brasil ya que el 10% de los ricos reciben más de la mitad de ingresos (50.6%), frente al 0.8% que reciben los más pobres de la población. Con ese dinero se podría haber mejorado en educación, sanidad y transporte. Por ejemplo, de todos los alumnos el 20% abandona la escuela en primaria. Esto significa que muchos no saben casi ni escribir ni leer. Cuba y Venezuela son países mucho más pobres económicamente, sin embargo,  han suprimido el analfabetismo. Más de la mitad de los hogares no disponen de cloacas (conducto por donde van las aguas sucias o las inmundicias de las poblaciones), lo que produce graves problemas de salud pública y el medio ambiente. 

Frente a esto, el gobierno de Brasil declaró que esperaban unos 700.000 extranjeros que acudieran al evento y que además, iban a generar muchos empleos. No obstante, el presidente de la Academia Brasileña de Eventos y Turismo advierte que probablemente la cifra no llegue a 300.000. La autoridad tenía unas perspectivas muy altas, que en realidad no se han cumplido. Es decir, se han gastado mucho más dinero del que esperan ganar, ya que se prevé que el ingreso va a ser inferior.

Por si esto fuera poco, en 2012 se  preveía que en San Paolo, probablemente la ciudad más grande de Brasil, 70.000 familias tendrían que desalojar las favelas (barracas, chabolas) en las que vivían por las obras para poder construir el estadio para el Mundial. Por el contrario, esta cifra ha aumentado a 170.000.



La dirección de la FIFA debería asegurar inversiones garantizadas. Así, el país en el que se celebre la Copa Mundial de Fútbol beneficiaria también a la población, y no como hasta ahora que solo se enriquecen las grandes empresas que son patrocinadoras o que venden  enormes cantidades de productos.

Irene Goldaracena, 1. I


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