viernes, 28 de noviembre de 2014

 LA PROFESIONALIZACIÓN DE LOS DEPORTISTAS  

   El deportista profesional es alguien que se dedica exclusivamente a practicar una disciplina deportiva, sin realizar ninguna otra actividad laboral ya que el salario que tiene le permite no tener que conseguir ningún otro empleo. Pero esto conlleva numerosos problemas que pueden llegar a ser trágicos.
   El primero de ellos es el fracaso escolar. Personas que desde muy jóvenes demuestran que tienen ciertas capacidades para un deporte en concreto son entrenadas desde la más temprana edad, con tal nivel de exigencia, que cuando acaban la ESO se ven obligadas a dejar los estudios; con la esperanza de que podrán ser tan famosos y acaudalados como Cristiano Ronaldo, Kobe Bryant o Alberto Contador. Pero en unos pocos años se quedan estancados en una categoría inferior o tienen una lesión que les impide competir a un gran nivel. En ese momento es cuando se dan cuenta de que no tienen ningún estudio que les permita tener la más mínima posibilidad de conseguir un empleo que les permita tener un estilo de vida confortable. Además, si con un poco de suerte consiguen dar el salto a profesionales, como no sean extremadamente hábiles en el deporte, algo muy difícil, conseguirán vivir bien durante los años que estén practicando ese deporte; y luego cuando a los 30 años se tengan que retirar, les será muy dificultoso encontrar un trabajo y pasarán numerosos apuros económicos. Estas dos situaciones se puede decir que son habituales en nuestra sociedad. También podemos encontrar famosos, a los que la fama se les subió a la cabeza (en parte por su falta de educación) y no supieron gestionar el dinero que habían ganado en la época de su éxito deportivo. Esos deportistas están hoy en día arruinados y endeudados.
   Por otro lado, muchos deportistas, para poder conseguir victorias en competiciones y las recompensas económicas que conllevan, recurren a métodos ilegales para aumentar su rendimiento; lo que es denominado como dopaje. Este concepto, tantas veces nombrado, es la consecuencia de la profesionalización y la mediatización del deporte. Los jugosos contratos publicitarios solo son para los mejores, por tanto muchos deportistas se ven obligados a doparse.
Los deportistas amateurs también  pueden ofrecer un gran espectáculo
    La solución a estos problemas es fácil. Deberíamos acabar con el deporte profesional y dar preferencia al amateur. Es verdad que ya no se batirían records pero el espectáculo seguiría existiendo a un nivel algo inferior. Se acabaría con la importancia mediática excesiva del deporte y se le daría más importancia a asuntos que realmente son de mayor magnitud. Asimismo se evitarían los sueldos desorbitados que tienen los deportistas por hacer ejercicio y se podría invertir ese dinero en combatir la desigualdad.
    En mi opinión, el deporte amateur fomentaría el deporte sano, y permitiría compaginar la competición con el estudio.
   No estaría de más que la sociedad reflexionara sobre el tipo de deportista que queremos ver: una máquina de competir y de ganar dinero o una persona que compite y hace deporte porque es su pasión y no su obsesión.

Markel Gonzalez de Txabarri 1.H


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