sábado, 15 de noviembre de 2014

Estudiar perjudica gravemente la salud.

Estudiar no es bueno para la salud. Daña el organismo provocando secuelas físicas y mentales que se arrastran toda la vida.
Los padres dicen que tienen mucha experiencia y que hay que estudiar para conseguir un buen trabajo y tener una cultura. Que contra más estudios se tienen más posibilidades hay de triunfar en la vida, de no vivir con problemas.

Pero nuestra sociedad desarrollada, que valora el bienestar, nos manda múltiples mensajes de que la vida es para disfrutarla. Que hay que vivir el ahora, que el mañana quizá no exista.
Entre los múltiples efectos negativos del estudio, podemos destacar los físicos: cansancio de espalda, dolor de dedos en la escritura, cansancio mental, entumecimiento de los músculos tras varias horas de clase. También importantes son los efectos psicológicos: malhumor ante la proximidad de un examen, empanada mental ante la resolución de interminables problemas, abstracción total en las clases hasta casi perder el conocimiento.

Si es cierto que las profesiones que nos gustan las realizan personas que han tenido que estudiar duro, y que parece ser que hay estudios que aseguran que el no utilizar el cerebro lo atrofia.
Pero es indiscutible que cuando más a gusto está un estudiante es cuando no estudia. En el verano, en los fines de semana, la alegría vuelve al rostro del estudiante , la vida le sonríe y todo tiene otro color.

Mikel Gracia Esparza   1º H

No hay comentarios:

Publicar un comentario