viernes, 5 de diciembre de 2014

Pena de muerte

La pena de muerte es un castigo que consiste en provocar la muerte a un condenado por cometer un delito establecido en la legislación. Los delitos por los cuales se aplica esta sanción se denominan delitos capitales.

Algunas sociedades emplearon la pena de muerte como castigo para criminales y disidentes políticos. Actualmente, la pena de muerte ha sido suprimida en la mayoría de los países europeos, Latinoamérica y Oceanía, mientras que en países como los Estados Unidos, Guatemala y el Caribe aun sigue siendo aplicada, así como en algunos países de Asia y África.

                Acerca de la pena de muerte siempre ha habido una gran disputa social. Existen opiniones favorables como detractores de este método de castigo. Muchas de las personas que están a favor dicen que la vida de una persona decente no vale menos que la de la persona que mata, y de esta misma manera, yo digo que la vida de una persona que mata tampoco vale menos que la de los demás. Bajo mi punto de vista es algo inmoral, faltar al respeto humano y según mis valores no es éticamente correcto. Además, no sólo se castiga con la muerte sino que de acuerdo a la psiquiatría moderna la pena de muerte es una de las peores torturas a las que se puede someter a las personas, por el sufrimiento al que este castigo somete a las personas. 

                Los defensores de la pena de muerte declaran que es un buen método ya que es irrevocable, y que de esta manera un asesino que mata una vez no lo hará dos veces. De esa misma manera digo yo que al ser irrevocable, pueden morir personas inocentes que hayan sido condenadas por error, es decir, es un castigo irreversible frente a un error judicial. Además de impedir la rehabilitación y arrepiento.

                “Es una pena ejemplar, que tiene la capacidad de reducir los delitos por el temor que ésta produce”. Esta es una de las frases más utilizadas para defender esta práctica. No está comprobado que sea cierto. No hay más que mirar el caso de Estados Unidos, donde estados que aplican la pena de muerte no tienen menores índices de delincuencia.


Por otro lado, es un mal ejemplo que da el estado, ya que hace justamente lo mismo que lo que pretende castigar: matar. ¿No es eso lo que queremos cambiar? ¿Valorar y respetar la vida humana?
Amaia Iriarte 1.J

No hay comentarios:

Publicar un comentario