martes, 9 de diciembre de 2014

Tadeo Amorena

Tadeo Amorena, nacido el 19 de abril de 1819, fue hijo de Juan Esteban Amorena, natural de Arizcun y Ramona Gil, natural de Pamplona. Juan Esteban era agote (los agotes eran grupos humanos navarros situados en los valles del Roncal y de Baztán que eran considerados grupos inferiores por el resto de la población y que sufrieron graves marginaciones) y tenía la profesión de pintor. Éste emigró a Pamplona, probablemente obligado por la necesidad de un trabajo que en su casa natal no podía encontrar al tener hermanos mayores que él. Al llegar a Pamplona y conocer a Ramona, se casó con ella, de los hijos que tuvieron, el tercero fue el nombrado Tadeo que al igual que su padre era agote.

Durante su infancia, Tadeo vivió en el antiguo Barrio de las Tornerías, actualmente la calle San Nicolás con sus padres, hermanos mayores María y Andrés y con su tío José Gil.

El 16 de abril de 1843, a sus 24 años de edad y teniendo la profesión de pintor (al igual que su padre), se casó con Ezequiela Pascuala Muñoz en la iglesia de San Nicolás (misma iglesia en la que fue bautizado).

Pascuala nació el 10 de abril de 1827 en la Cuesta de Palacio, en el seno de una familia humilde. Juan Muñoz, natural de Baeza (Jaén) y Andresa Iribarren fueron sus padres.

El nuevo matrimonio fijó su hogar en la calle Navarrería pero dos años más tarde, Tadeo trasladó el domicilio familiar a su casa natal de la calle San Nicolás. En 1848 vivía con el matrimonio la niña de 10 años Benita Onsalo que al parecer fue adoptada.

Tadeo Amorena trabajó para convertirse en maestro pintor cualificado. Éste tuvo que ser un amante de las fiestas y tradiciones pamplonesas hasta el punto que dirigió un escrito al Ayuntamiento de su ciudad natal el 31 de marzo de 1860 en el que se ofrecía a construir uno o dos gigantes (los europeos) para la comparsa sin recibir otra remuneración que la del costo de los materiales empleados. Finalmente, el Ayuntamiento aceptó la iniciativa del maestro pintor y tomaron el acuerdo de comunicarle que hiciera dos gigantes.

El Ayuntamiento quedó muy satisfecho por el trabajo que realizó Tadeo Amorena, por consiguiente, el citado Ayuntamiento de Pamplona le entregó los 2600 reales de vellón que costó la construcción de los dos gigantes europeos mas una gratificación de 1000 más. A parte de los reales entregados por el trabajo realizado, con posterioridad al primer encargo de los dos primeros gigantes, se le pidió al maestro pintor que construyera otros seis gigantes más. Así, Tadeo Amorena con la intención de representar las “cuatro partes del mundo” mediante sus figuras según comunicaba en el escrito del 31 de marzo, cumplió satisfactoriamente construyendo los seis gigantes restantes. En los San Fermines de 1860, el Ayuntamiento entregó al maestro pintor 6000 reales de vellón por la entrega de los seis gigantes nuevos con sus correspondientes trajes, asimismo, le entregó los seis viejos gigantes que ya no hacían falta a la ciudad.

Cabría plantearse si en el ofrecimiento que presentó al Ayuntamiento de Pamplona el 31 de marzo de 1860, Tadeo pretendió hablar de las “cuatro partes del mundo” en su significado literal, o de las cuatro “razas” del mundo, entendiendo como tales la blanca, la amarilla, la mora-negro-africana y la indio-americana. Aquí, en cualquier caso, sea cual fuese la intención al construir los gigantes como representantes de continentes o razas, hay que admirar los conocimientos culturales y la habilidad artística que es plasmada en su obra de pasta de cartón.

Hay quienes piensan que, Tadeo era poco menos que un analfabeto por aquello que mencionó de las “cuatro partes del mundo” y el desconocimiento de Oceanía. Puede que no fuera un hombre de grandes estudios pero según la caligrafía de sus escritos (muchas de las que hoy vemos como faltas ortográficas eran habituales en la escritura de la época, también, entre los ilustrados) demuestra que su paso por la escuela no fue en vano.

Cuando Tadeo se quedó viudo, vivió con su hermana María en la calle Estafeta.

En 1869 y 1870 Amorena residía en la calle Tejería junto a la mencionada hermana. Tadeo caminaba cuesta abajo de su profesionalidad y de su vida. En dichos años su nombre aparece vinculado al oficio de “pintor jornalero”.

Hay varios interrogantes en torno al constructor de los 8 gigantes de Pamplona que no han sido desvelados. ¿Dónde quedaba el “maestro pintor” que había firmado el 31 de marzo de 1860 un ofrecimiento al Ayuntamiento para construir los gigantes? ¿Cuándo y cómo murió? Tadeo Amorena desapareció en el anonimato más absurdo en contraposición al brillo y la grandiosidad de su trabajo que dejó en herencia a muchas generaciones. ¿Pudo Tadeo Amorena contraer segundas nupcias y fijar su residencia fuera de Pamplona? ¿Partió como voluntario a la guerra entre carlistas y liberales y murió en el frente?

Pasados los años, en 1946, el Ayuntamiento de Santander se interesó por la casa constructora de los gigantes y en respuesta, el Ayuntamiento de Pamplona comunicó que los gigantes fueron construidos por un artesano de esta ciudad, en 1860, llamado Tadeo Amorena que en la actualidad no existe, pues desapareció hace mucho tiempo.


Asier Munárriz 1º I

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