viernes, 27 de marzo de 2015

Rosalía de Castro


      Los grandes artistas y sus obras se trasmiten de una generación a otra, forma parte del ciclo de la vida del arte. A día de hoy seguimos estudiando y valorando autores de hace 2 o 3 siglos como el novelista inglés Charles Dickens o Miguel de Unamuno o incluso Zorrilla o Gustavo Adolfo Bécquer. Los trabajos que han persistido del  siglo XIX han sido en su mayoría creados por hombres, pero hay una voz femenina que aunque no tuviera ni la fama ni el reconocimiento social de un hombre, fue un símbolo de la literatura contemporánea y del pueblo gallego: Rosalía de Castro.

      Nacida la madrugada del 24 de febrero de 1837 en Santiago de Compostela, Rosalía de Castro fue registrada como procedente de padres desconocidos, ya que el progenitor de esta, José Martínez Viojo, era sacerdote y  la madre, María Teresa de la Cruz, no pertenecía a una clase de vida alta. José Castro Salgado, esposo de la hermana del padre biológico, Teresa Martínez Viojo, reconoce a la niña como su hija. Rosalía vive bajo la custodia de su tía en un pueblo pintoresco gallego llamado Padrón  hasta los 8 años de edad. En esta época toma consciencia de la dureza de la vida del labriego gallego y del mundo rural de Galicia. En el año 1850, su madre natural, se hace cargo de ella y se traslada a Santiago de Compostela.  En la ciudad Rosalía comienza a adentrarse en el mundo del arte recibiendo clases de música y pintura. Seis años más tarde, en 1856 vuelve a cambiar su residencia, esta vez acude junto con unos parientes a la capital de España, Madrid.

      1857 es un año importante en la vida de Rosalía de Castro ya que es publicada su primera obra: “La flor”, libro de poemas en castellano. Manuel Murguía, quién se mostro conmovido por esta obra, estableció contacto con Rosalía y un año más tarde, el 10 de octubre, contraían matrimonio en la iglesia parroquial de San Ildefonso. Juntos tuvieron 7 hijos, aunque dos de ellos no siguieron adelante. Fue un matrimonio que anduvo en constante mudanza y con escasez económica, además Rosalía de Castro tenía una parca salud, era conocida como la eterna enferma. Este modo de vida convirtió a la escritora en una mujer pesimista e hipersensible. En el año 1859 Rosalía dio a conocer su segundo trabajo, esta vez fue una novela en castellano titulada “La hija del mar”. Este libro fue el punto de partida de sus siguientes obras. En 1861 escribió su primer poema en gallego; en aquel entonces el gallego era desprestigiado y se tomaba como el hablar de los vulgares, era un simple y corriente dialecto; por eso  el hecho de que Rosalía empleara esta lengua hizo recobrar el orgullo gallego y la convirtió en un símbolo del pueblo. Dos años más tarde apoyada por su marido salió a la venta la primera gran obra de la literatura gallega contemporánea: “Cantares Gallegos”. En este mismo año le dedica un poema a su madre fallecida el año anterior: “A mi madre”.  En los dos años siguientes lanzó dos novelas en castellano: “Ruinas” (1866) y “El caballero de las Botas Azules” (1867).




       Desde 1871 se instala de nuevo en Galicia con unos parientes. En 1880 vuelve a publicar poesía: “Follas novas”. El año siguiente fue muy productivo para Rosalía, volvió a escribir en prosa, esta vez una novela titulada “El primer loco” y dedicó también su tiempo a la pintura. Plasmó en  sus cuadros los modos de vida gallegos: “Padrón y las inundaciones”, “Costumbres gallegas” y “El domingo de Ramos”. En 1884 redactó su última obra, está  fue un libro en prosa: “En las orillas del Sar”. El 15 de julio de 1885 Rosalía de Castro falleció en su casa  “La Matanza” de Padrón (pueblo en el cual pasó sus primeros y últimos años), debido a una degeneración cancerosa del  útero. 
                                                                                     
Idoia Beloki Ezker, 1ºBachiller H

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