domingo, 7 de junio de 2015

La juventud



El domingo 10 del pasado mes de mayo Jorge Nagore escribía en la contra del periódico Diario de Noticias una columna de opinión titulada: La vejez. Esta criticaba el hecho de que algunos jóvenes de hoy en día lleven la música, que él no la clasifica ni como tal, al aire, en alto desde  sus dispositivos electrónicos.

Jorge Nagore describe que “el otro día” se encontró con unos “chavales” que escuchaban rap sonando desde sus móviles. Al parecer este hecho le resultó tan insultante e inadmisible que decidió redactar una columna de opinión para empujar a la sociedad a imaginarse a esos jóvenes, que Nagore los caricaturiza casi como vandalitas, a los 50 años.

Según el autor hoy en día el llevar cascos para la juventud es de moñas, ¿pero acaso se ha parado a mirar si realmente los utilizan?. La diferencia está en que quienes no ponen su música en alto, pasan desapercibidos y por el contrario, es inevitable no reparar en aquellos que la llevan a todo volumen. Claro está que Jorge Nagore no hace mención a quienes viajan en villavesa o los que simplemente caminan, con auriculares.

Los autores de este horrible hecho son según el periodista unos jóvenes de 12 o 13 años, pero yo más bien los clasificaría como niños. Unos niños que se encuentran en una etapa de su vida de aprendizaje, un momento en el que empiezan a abandonar la niñez para entrar en la adolescencia. Es también un periodo de definición de uno mismo, y muchas veces optar por lo que está socialmente mejor visto es la solución más fácil. Por eso, dudo que el señor Nagore se haya parado a pensar en lo que esa música en alto significa para esos niños o jóvenes. Un significado que es reflejo de la sociedad de los adultos, y es que, los niños imitan a sus ejemplos y cuando llega este momento muchas veces se rebelan contra ellos para expresar su desaprobación, así que probablemente esa “mierda” que escuchan no sea más que la mierda que les rodea.

A su vez un estilo de música es como un estilo de vestir o una forma de pensar, es una manera de definirse, es lo que los demás ven de ti. Por eso cuando Jorge Nagore califica esta música como “basura” está claramente siendo irrespetuoso con todas las personas que emplean el rap para expresarse, así que resulta irónico que alguien que siente que le faltan al respeto al poner la “música” en alto luego sea igual de desfachatado a la hora de describir a esos niños. Unos niños que Nagore los califica despectivamente como “chavales y chavalas”, no solo criticando ofensivamente aquellas “canciones en las que se folla”, sino que quienes las escuchan están perdiendo directamente el derecho a ser tratados como igual.


Y es a mí ahora a la que me entra la risa al imaginarme a Jorge Nagore a los 12 o 13 años de edad, estoy convencida de que jamás cantó con sus amigos en la calle una canción en la que se dijeran palabras mal sonantes o simplemente una canción con la cual se sintiera identificado o le gustara. La diferencia radica en que cuando él era pequeño, la música, los niños la cantaban y hoy en día la escuchan de un móvil. ¿Es motivo suficiente como para ser tan radical con ellos? Además, cito textualmente las palabras del autor: “El caso es que me entró la risa al imaginármelos con 50 años escuchando rap mientras friegan los platos y poniendo a parir la basura que oirán los chavales en 40 años, que mi imaginación no alcanza a intuir de qué clase de putrefacto asunto importado se tratará.” Y yo me pregunto ¿Dónde está la diferencia entre esos “chavales” dentro de 40 años y el señor Nagore a día de hoy?.
                                                                                                               Idoia Beloki Ezker 1.Batx H

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