sábado, 17 de diciembre de 2016

Los pilares de la tierra

Los pilares de la tierra, una novela con vida propia



FICHA TÉCNICA:                                                                     
Título: Los pilares de la tierra (the pillars of the earth)
Autor: Ken Follett
Editorial: Macmillan Publishers
Fecha de publicación: 1989
Númeo de páginas: 1050 aprox.
Género: Novela histórica

ARGUMENTO:
La novela empieza con el relato de un testimonio de la época del naufragio de un buque, donde murieron muchas personalidades importantes, incluido el heredero del trono de Inglaterra. También narra el ahorcamiento de un forastero en la ciudad de Shiring.

Al principio de la novela, el constructor Tom Builder es despedido por William Hamleigh, un miembro de la pequeña nobleza, de la construcción de su casa, ya que su prometida, Aliena, la hija del conde de Shiring, le ha rechazado. Mientras Tom recorre el condado, cercano a Winchester, en busca de trabajo, un joven monje llamado Philip logra ser prior de Kingsbridge (no la localidad real, sino una aldea ficticia perteneciente al condado de Shiring) y comienza a administrar de una forma rentable las propiedades del monasterio. La mujer de Tom muere y él conoce a Ellen, una proscrita que vive con su hijo Jack. Llegan a Kingsbridge y Jack decide quemar la vieja catedral para que el prior Phillip encargue a Tom la construcción de una nueva.

El hermano de Phillip, va a Kingsbridge para transmitirle la noticia de la muerte del viejo rey Henry y la coronación Stephen en detrimento de su hija Maud, y que unos nobles (entre ellos Bartholomew,el conde de Shiring) van a comenzar una revuelta contra este. A la iglesia le interesa que el nuevo rey sea Stephen y por eso Phillip decide hablar con el obispo de Kingsbridge, Waleran, para que la detenga. El taimado obispo cuenta la noticia a la familia de William Hamleigh. Como Aliena, hija del conde, había rechazado a su hijo, deciden vengarse atacando el castillo del conde y parando a tiempo la revuelta. El rey les recompensa entregándoles el condado de Shiring, pero entrega algunas propiedades (entre ellas una cantera) al priorato, para que pueda construir la catedral. Como la cantera ha sido entregada al priorato y no a la diócesis, como pretendía Waleran, el prior Phillip es el dueño de la cantera y no permite al obispo sacar piedra para construirse una casa. Desde ese momento, Waleran intentará boicotear la construcción de la catedral. Para eso se une a los codiciosos Hamleigh, que quieren recuperar la cantera.

Han pasado varios años y los hijos del viejo conde Bartholomew, Richard y Aliena, se  han enriquecido con la ayuda de Phillip comerciando con lana, y cuando comienza la guerra entre Maud y Stephen, Richard se une a su ejército para intentar recuperar el condado. En el condado de Shiring se podría decir que se han creado dos bandos. Por un lado los que quieren construir la catedral de Kingsbridge, el prior, la familia de Tom, los hijos del antiguo conde y el hijo de Ellen, Jack (que es un gran albañil y está enamorado de Aliena); y por otro lado los que quieren enriquecer la ciudad de Shiring, William y el obispo Waleran. Los dos quieren conseguir el favor real del rey que hay en cada momento. Aprovechando la anarquía en la que está sumido el reino, Waleran y William harán todo lo posible para hundir al prior Philip sin importarles las consecuencias que tendrían en tiempos de paz.

Una parte del libro se dedica a narrar la manera con la que Philip consigue resistir. Por otro lado, también se cuenta la historia de Jack, que al casarse Aliena con el cruel hijo de Tom, decide recorrer los caminos de Francia y la península Ibérica para encontrar información sobre su padre, que fue ahorcado en Shiring. Después, vuelve para construir una nueva catedral, ya que una parte se ha derrumbado.

Durante las últimas cien páginas del libro, se narra el desenlace. La guerra ha terminado, pero las disputas que han surgido están sin reparar. Aunque Jack haya terminado la construcción de la catedral que comenzó Tom, y Richard y Aliena hayan recuperado el condado, William Hamleigh y Waleran no se dan por vencidos y mantendrán la tensión hasta el final, hasta que, después de treinta años, el prior Philip logre limitar el poder de la nobleza y consiga que el rey castigue a William por los abusos de poder que cometió. Jack y Aliena consiguen casarse y vivir felices con sus hijo. A todo esto, deben añadirse los elaborados detalles e historias paralelas que hacen de esta novela uno de los treinta libros más vendidos de la historia.


PERSONAJES:
El prior Philp: Es el personaje que posibilita la historia. Él es quien decide contratar a Tom para que empiece a construir la catedral y da refugio a Aliena.
Jack : Es un jóven extravagante y sincero que se enamora de Aliena. Es muy hábil en el arte de la construcción.
Aliena: Al ser detenido su padre, ella pierde todo lo que tenía y es violada por William. Se enriquece gracias a su astucia y gracias a ella su hermano puede recuperar el condado.
Tom: Durante toda su vida intenta mantener a su familia. Trata a Jack como a un hijo y es quien le ensña a construir.
William: Es el principal antagonista de la obra. Es codicioso y arrogante, pero no es muy astuto. En el patíbulo, se comporta como un cobarde que no sabe enfrentarse a las consecuencias de sus actos.
Waleran: Este taimado obispo ayuda a William para perjudicar a Philip. Al final, arrepentido y siendo consciente de que ha desperdiciado su vida, se une a la vida monástica de Kingsbridge.




ANÁLISIS:
Los pilares de la tierra fue la primera novela histórica de Ken Follett. Según cuenta en una nota de autor añadida a las ediciones posteriores a 1999, sus editores fueron reacios a esta publicación y en sus primeras ediciones logró un número mayor de ventas que sus otros libros, pero sin convertirse en bestseller. Pero un editor alemán creyó que el libro podía conseguir más ventas y acompañándolo de una excelente edición, lo volvió a sacar al mercado y el número de ventas se disparó. En mi opinión, ese editor hizo un gran favor a la literatura moderna popularizando uno de los mejores libros que he leído. Follett ha creado una novela absorbente que provoca reacciones emocionales al lector sobre las injusticias que viven los personajes. 

Los pilares de la tierra es una novela histórica ambientada en la Inglaterra medieval, concretamente en el siglo XII. Transcurre durante un periodo de inestabilidad política y guerras civiles, en la que hay dos candidatos al trono. Aunque el argumento se parezca mucho al de la exitosa saga "Canción de hielo y fuego", el contexto de los pilares de la tierra es completamente real, en el que muchos de los personajes secundarios son reales y con hechos que han sucedido. Está organizado en capítulos de diferente duración. Pero lo más notorio es que va diciendo el periodo cronológico en el que se desarrolla cada parte, ayudando al lector a notar la evolución de los presonajes con el tiempo.

En mi opinión, en cuanto al estilo narrativo guarda similitudes con "Canción de hielo y fuego", con diálogos directos. En los dos se va alternando de narrador, pero en Los pilares de la tierra la división entre los personajes "buenos" y "malos" es mucho más clara que en "Canción de hielo y fuego", haciéndolos algo más irreales. 

Al ser un libro muy extenso, es imposible decir quién es el verdadero protagonista. La historia se va narrando en tercera persona pero desde el punto de vista de diferentes personajes, es decir, el narrador es omnisciente pero en un solo personaje. Cada pocas páginas, el personaje de cuyo punto de vista se narra la historia va cambiando, consiguiendo así unir las diferentes historias de los personajes. Por eso, se podría decir que hay muchos protagonistas. Al principio del libro, los personajes que narran la historia son Tom Builder, un constructor que busca trabajo para poder mantener a su familia; Philip, un joven monje muy hábil para la administración de propiedades pero algo ingenuo; y William Hamleigh, que será el antagonista principal de la obra. Más tarde Jack Jackson, Aliena también “narrarán” esta historia. Al haber tantos narradores, se ve la historia desde diferentes puntos de vista.

Uno de los puntos fuertes de esta obra es sus elaboradas descripciones. Es necesario tener un diccionario a mano mientras se lee, ya que aparecerán bastantes tecnicismos relacionados con el mundo de la construcción. Esto se debe a que el autor, según cuenta en una nota, se dedicó a observar muchas catedrales antes de escribir la historia y es conocedor de las características de los dos estilos que aparecen en la obra: el gótico y el románico. Con esas descripciones tan elaboradas se sumerge al lector en la Inglaterra medieval.

En cuanto a la construcción de los personajes, por un lado me parece un poco irreal, ya que se diferencian bastante  los personajes buenos de los malos. Son personajes de arquetipo, por lo que viven según sus valores. Por ejemplo, Jack vive sin importarle lo que piensen de él e intenta ayudar a los demás. Pero no tiene ninguna característica mala. En cambio, William se comporta como un niño mimado durante toda la obra; y el prior Philip representa la superación de los problemas a través del esfuerzo.  A pesar de eso, la manera en la que cada personaje aplica sus valores evoluciona con el tiempo, es decir, son dinámicos y por tanto más reales. 

Los hechos se describen con una lentitud necesaria. Hay momentos en los que pasan muchas cosas y en otros, en cambio, hay pocos hechos. Con eso se consigue dar realismo a la obra, ya que las cosas nunca ocurren de manera uniforme. Al igual que todo lo demás, se describe muy bien todo lo que hacen los personajes, permitiendo al lector sumergirse en todo lo que hacen.

Al final pasan demasiadas cosas si lo comparamos con el resto de la obra. Es difícil parar de leer durante las últimas cien páginas, en las que cada vez que se cuenta el desenlace de una trama, aparecen otros problemas a los personajes. El final es cerrado. Cierra todas las historias y deja entrever el futuro de los personajes. Después de más de mil páginas, no deja cabos sueltos para que los lectores puedan aclarar las respuestas surgidas durante la lectura, ya que desde la primera página, aparecen hechos a priori irrelevantes para la trama y que provocan la curiosidad del lector.

Para mí, la mejor parte de la novela es el final. El autor une magistralmente un hecho real (el magnicidio del arzobispo de Canterbury, Thomas Becket, por un comentario malinterpretado del rey) con la historia de los protagonistas y la vincula con el desenlace de los antagonistas. Hay una confrontación de intereses entre el rey y el arzobispo y unas palabras del rey son interpretadas por algunos hombres como señal para matarlo y así conseguir sus propios intereses. Philip está con él en el momento que es asesinado e inicia una cruzada para dar a conocer los hechos, provocando su santificación. Así consigue que el rey castigue a los asesinos, que son los antagonistas de la novela.

En definitiva, que los pilares de la tierra se haya convertido en uno de los libros más vendidos no es de ninguna manera casualidad. Se debe a la gran trama ideada por el autor, resaltada por la exactitud de las descripciones y la correcta construcción de los personajes, unidos por la catedral de Kingsbridge que se transforma en el eje central de la novela.





MIKEL JANICES CHAMIZO

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